| Yo no elegí el lugar donde nací |
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Yo no elegí el lugar donde nací, ni tampoco la familia que iba a integrar, ni los afectos, ni las costumbres…Todo eso lo adquirí por decisiones de los demás; y aquí estoy en un hogar de chicos, abandonados por sus padres, o chicos con padres, pero que no pueden ejercer la paternidad, porque son drogadictos, alcohólicos o violentos, y en el Hogar, el Hogar Pereyra que es el que habito yo, conocí a más nenes, a gente que me quiere, me contiene y me doy cuenta que todos ellos tratan por todos los medios que esto sea lo más parecido a una gran familia, una gran casa. Nos cocinan para que sintamos el olorcito a comida como haría una mamá, a veces a la tarde hacen tortas para tomar la leche, como lo haría una abuela y organizan una salida, como saldrían las familias los fines de semana. A veces vienen unas señoras a contarnos cuentos y nos hacen reír, como si vinieran nuestras tías. Yo se que hacen todo lo posible, hasta buscan familias sustitutas para que nos lleven los fines de semana a sus casas y así poder compartir experiencias nuevas, nos hacen sentir importantes porque alguien viene a buscarnos, y cuando nos enfermamos viene el Dr. Rómulo, que es re bueno y nos revisa, y nos atiende igual que si fuéramos los nenes que llevan sus mamás al consultorio. Yo creía que todos los nenes teníamos los mismos derechos y los mismos privilegios, pero me di cuenta que esto no es así, pero no lo digo con tristeza porque ellos igual nos hacen sentir muy importantes, lo digo con asombro, tal vez un poco resignado. Acá por más que somos muchos, como treinta y pico, nos llaman a cada uno por nuestros nombres y eso está bueno, no somos uno más, somos Juan, Ana, Pedro… Alguno tiene la suerte que si su problema familiar se resuelve, vuelve con su familia , y otros seguimos esperando qué pasará con nosotros, tal vez otro hogar, eso sí que sería triste , porque nosotros ya echamos raíces acá, y el desarraigo después de haber pasado algunos años acá, se hace duro, pero ellos están trabajando mucho, mucho para que esto no ocurra y eso nos deja más tranquilos. Bueno, yo simplemente quería contar mi historia en el Hogar Pereyra, Hogar que quiero, y decirles a todos ustedes que tanto colaboran con nosotros que les mando un beso grande, les regalo una sonrisa y siempre que quieran vengan por favor a visitarnos. Un abrazo muy fuerte. Pedro |



